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INTRODUCCIÓN DEL PRESIDENTE
Hace mucho tiempo que ya no somos - o que ya no deberíamos ser -
Abogados nacionales; al contrario, los Abogados europeos que somos a partir de ahora deben,
tomar conciencia más que nunca de que también son Abogados del mundo, Abogados sin fronteras.
Sea cual sea nuestra nacionalidad, cualquiera que sea nuestro idioma, cualquiera que sea nuestro sistema jurídico,
cualquiera que sea nuestro tipo de actividad, cualquiera que sea nuestra especialidad, cualquiera que sea nuestra forma de ejercer,
lo que nos une es infinitamente más importante que lo que nos divide.
Como Abogados europeos, somos los vigilantes de la Democracia, los guardianes del Derecho, los heraldos de la Justicia, los defensores del Hombre,
los portadores de los valores espirituales y morales con los que se fundó Europa, mediante los cuales se aseguró su supervivencia y se garantiza su porvenir.
Por ello, como la mujer de César, debemos ser insospechables, condición ésta sine qua non para preservar nuestra independencia y nuestro secreto profesional,
estos pilares de la profesión de Abogado que no se inventaron en su beneficio personal, sino que, constituyen, por el contrario,
la garantía suprema de todos aquellos que, confiando en nosotros, nos encargan de velar por sus intereses.
La suerte de los Estados que integran Europa reside en que ésta, transcendiéndose, les permite escapar de sus males nacionales.
La suerte de los Abogados que integran el Colegio europeo reside en que éste, transcendiéndose, les permite también escapar
de sus males nacionales.
La debilidad, la división, el arcaísmo, el miedo, el maltusianismo, constituyen todas éstas dificultades que somos incapaces de solucionar en nuestros respectivos países
y cuya unión nos ayudará, a superar y vencer no sólo con la fuerza de las cosas, sino también con la fuerza de las condiciones.
Que el concierto de nuestras competencias y de nuestras conciencias pueda llevar a lo más alto aquellas misiones tan bellas
que nos incumben por la Naturaleza y la Ley: asesorar y defender a nuestros hermanos humanos.
¡Viva la Federación de los Colegios de Europa!
Joseph VAN DER PERRE
Presidente
de la Federación de los Colegios de Abogados de Europa
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