Opening Ceremony of the 25th Anniversary of the FBE

7.06.2017

Judge Silvia Fernández de Gurmendi

President of the International Criminal Court

Speech on the occasion of the 25th anniversary of the European Bars Federation

Señor Decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona,

Señor Presidente Fundador de la Federación de los Colegios de Abogados de Europa,

Señor Presidente de la Federación de los Colegios de Abogados de Europa,

Señoras y señores,

Me complace mucho estar aquí con motivo del vigésimo quinto aniversario de la Federación de los Colegios de Abogados de Europa. En primer lugar quisiera felicitar a la Federación y a todos sus miembros en su aniversario, que da testimonio del carácter perdurable de los principios y objetivos de su organización. Estos incluyen la promoción de la supremacía del derecho, la independencia de la justicia y el derecho a un juicio justo.

Celebraciones como ésta nos brindan la oportunidad de reflexionar sobre la importancia vital de la profesión jurídica para alcanzar tales objetivos en el mundo de hoy. Un mundo interdependiente e interconectado. Un mundo en el cual los abogados están llamados a desempeñar un papel clave para lidiar con los desafíos a que se enfrenta el estado de derecho a nivel nacional y mundial.

La Corte Penal Internacional se estableció con tal propósito: ayudar a resolver algunos de los desafíos globales más graves a través de medios jurídicos.

En Roma, en 1998, ciento veinte Estados adoptaron un tratado que sentó las bases de un sistema permanente de justicia penal internacional. Su objetivo es asegurar la responsabilidad individual de los autores de los crímenes más graves que afectan a la comunidad internacional en su conjunto y así ayudar a prevenirlos.

El sistema creado en Roma se basa en la complementariedad entre las jurisdicciones nacionales y la Corte Penal Internacional. Los Estados tienen la responsabilidad primaria de investigar y juzgar. La Corte solamente debe intervenir cuando los estados no están dispuestos a actuar o no puedan realmente hacerlo.

La Corte no es el primer tribunal penal internacional pero si es la primera jurisdicción penal internacional con carácter general y permanente. La competencia de la CPI incluye el genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y, aún de manera programática, al crimen de agresión. Son todos delitos prohibidos por el derecho internacional desde hace mucho tiempo pero que, lamentablemente, continúan ocurriendo en muchas partes del mundo sin ser castigados. La Corte fue precisamente creada para contribuir a enfrentar este desafío persistente que representa su impunidad.

Los abogados y los miembros de los colegios nacionales son actores clave en este esfuerzo de justicia. La defensa de sospechosos y acusados así como la representación legal de víctimas y ciertos testigos ante la Corte es asegurada por los abogados, algunos de los cuales están afiliados a colegios europeos. Los abogados son portavoces de los derechos e intereses de sus clientes y son componentes clave de un procedimiento equitativo. No puede haber una corte exitosa sin juicios justos.

El ejercicio de la jurisdicción penal a nivel internacional, muchas veces a gran distancia del lugar donde se cometieron los crímenes, conlleva dificultades particulares, tanto desde un punto de vista jurídico como práctico. Por ello, requiere abogados altamente calificados.

Por ejemplo, la detención en la Haya, de sospechosos y acusados provenientes de países lejanos plantea desafíos relacionados con los derechos humanos de estas personas.

La Corte debe tener en cuenta las diferencias culturales y debe garantizar, entre otras cosas, la preservación de suficientes contactos familiares. El papel de los abogados de la defensa es vital para lograr este objetivo.

Además, el procedimiento ante la Corte difiere en muchos aspectos de los que regulan los sistemas nacionales. Nuestro procedimiento es un sistema penal híbrido que combina elementos de las principales tradiciones jurídicas del mundo. La interpretación y aplicación de este marco legal innovador plantea una serie de retos para todos que participan en los procedimientos, incluyendo a los jueces, fiscales y abogados de acusados y víctimas. La Corte organiza periódicamente seminarios para abogados destinados a impartir formación especializada y actualizarlos sobre los últimos acontecimientos judiciales.

Los procedimientos deben ser equitativos, pero también expeditos. Esto es cierto a nivel nacional. Nuevamente, esto es particularmente difícil de lograr en un tribunal internacional como el nuestro, que, por definición, no tiene inserción en sistema nacional alguno y depende totalmente de la cooperación externa para el cumplimiento de su mandato.

La Corte es a menudo criticada por la lentitud de sus procedimientos. Muchos de los retrasos que se sufren se deben, sin duda, a circunstancias externas y fuera del control de la propia Corte. Sin embargo, somos conscientes que todavía puede y debe hacerse mucho para mejorar. Mejorar la eficacia y eficiencia de nuestros procedimientos ha sido mi máxima prioridad como Presidenta desde el día en que asumí el cargo. Tomando en cuenta la experiencia de los primeros años, hemos emprendido una serie de reformas a nuestras prácticas judiciales y métodos de trabajo y sugerido también algunas enmiendas al marco jurídico.

Gracias a estas reformas y los esfuerzos de todos, incluidos los abogados de la defensa y los representantes legales de las víctimas, comenzamos a ver resultados positivos concretos en procedimientos recientes.

Como algunos han dicho, la Corte Penal Internacional está alcanzando gradualmente su velocidad de crucero. Intentaremos aumentar esa velocidad y, al mismo tiempo, salvaguardar los principios de equidad y debido proceso.

Debo reiterar que la Corte atribuye una importancia primordial al papel y la independencia de la profesión jurídica.

El Colegio de Abogados Penal Internacional, creado en 2002, ha contribuido a consolidar la función de los abogados en el derecho penal internacional. El Colegio también contribuyó a la fundación de la Asociación de Abogados de la Corte Penal Internacional que recibimos con beneplácito en 2016.

Esta Asociación fue establecida para apoyar el trabajo de la defensa y los representantes legales de las víctimas así como para representar sus intereses en el diálogo institucional con otros órganos de la Corte. El Colegio y la Asociación representan avances importantes en el fortalecimiento de la independencia de la profesión jurídica y la consolidación del principio de igualdad de armas.

Mesdames et messieurs,

La Cour Pénale Internationale a démontré qu’elle peut apporter des changements concrets et significatifs pour s’attaquer à l’impunité, en dépit des défis auxquels elle est confrontée et des difficultés inhérentes à son mandat. La dernière année a été marquée par un niveau d’activité judiciaire sans précédent et de nombreux jugements marquants qui ont été rendus.

Au mois de mars, une chambre de première instance a prononcé pour la première fois une condamnation au titre de la responsabilité du supérieur hiérarchique pour des crimes de violence sexuelle à l’encontre de M. Jean-Pierre Bemba. La chambre de première instance a condamné M. Bemba à une peine d’emprisonnement de dix-huit ans. La chambre d’appel est saisie du jugement de première instance ainsi que de la décision sur la peine.

En septembre, la Cour a sanctionné pour la première fois des crimes commis à l’encontre de biens culturels. Une chambre de première instance a condamné M. Ahmad Al Mahdi à une peine de neuf années d’emprisonnement pour la destruction de dix édifices à caractère religieux et historique à Tombouctou, au Mali.

Finalement, en octobre, la Cour a rendu son premier jugement relatif à des accusations d’atteintes à l’administration de la justice. La chambre de première instance a déclaré les cinq accusés coupables de subornation de témoins dans le dossier Bemba, à savoir M. Bemba lui-même et quatre membres de son équipe de défense. Une peine sera prononcée à une date ultérieure et le verdict fait l’objet d’appels. En tant qu’institution judiciaire, la Cour doit

garantir l’intégrité de ses procédures. Les avocats de la défense ont une responsabilité particulière à cet égard.

En parallèle, trois procès sont en cours, impliquant quatre accusés pour des crimes commis en République démocratique du Congo, en Côte-d’Ivoire et en Ouganda. Ces procès concernent des crimes de guerre et crimes contre l’humanité pour des allégations de meurtre, viol, esclavage sexuel, torture, participation d’enfants-soldats et pillage, entre autres.

En outre, la CPI a réalisé des progrès importants dans le cadre de sa mission innovatrice d’accorder des réparations en faveur des victimes. Le Statut de Rome, dans une avancée historique, est passé d’un exercice de justice purement punitive à une nouvelle dimension qui inclut des éléments de justice réparatrice. En conséquence, les victimes peuvent participer à toutes les phases de la procédure pour exprimer leurs vues et préoccupations et demander réparation en cas de condamnation. Le processus de réparation est en cours dans les quatre dossiers où il y a eu condamnation prononcée par la Cour. La possibilité d’accorder des réparations est donc considérée en rapport avec des crimes contre l’humanité ou crimes de guerre d’enrôlement et de conscription d’enfants-soldats; de violence sexuelle et de destruction de biens culturels.

Ladies and gentlemen,

As you can see, the International Criminal Court is very active and hard at work addressing the most serious crimes under international law.

We hope our proceedings send a powerful message to all those involved in mass atrocities: no one can be assured of their impunity. Thanks to the remarkable development of international criminal law in the last decades, those involved in mass atrocities are now on notice that they can be held accountable for their participation in such crimes.

Nevertheless, the ICC continues to face many challenges. The assistance and cooperation of States and organisations remains crucial for the ICC’s ability to conduct its mandate. Access to crime scenes and all relevant evidence, victims and witnesses is vital not only for the Prosecution but also for the Defence. I have publicly urged States to consider favourably requests for cooperation emanating from defence teams in the ICC’s proceedings.

As said, the Court needs ample external cooperation, beyond the cooperation that States Parties are obliged to provide under the Statute. That is why we constantly seek to conclude voluntary cooperation agreements with States, other international organizations and non- governmental organizations. Many of these agreements are essential for upholding the rights of defendants. For instance, we need States Parties that would accept to receive acquitted persons or accused on provisional release, or to enforce ICC’s sentences in accordance with international prison standards.

In order to obtain cooperation we need to foster global understanding for our work and raise awareness of our needs. To this end dialogue with States, organizations, and lawyers in all regions is essential. We must explain our work but also listen to concerns, address problems and clarify misconceptions. This is also particularly important for making progress toward enhancing the universality of the Rome Statute.

Ladies and gentlemen,

To conclude, let me reiterate how pleased I am to join the celebrations of the twenty-fifth anniversary of the European Bars Federation.

Your efforts to promote a strong and independent legal profession are essential in today’s changing world. The rule of law is one of the central pillars on which our societies stand, and we must work together to uphold it.

Local, national, regional and international processes are often intertwined in a world where information travels faster than ever before and influences and ideas are spread through virtual societies as much as through conventional means.

The defence of global values starts always closest to us. Your contributions to the defence of human rights in Europe are at the same time contributions to the defence of human rights everywhere.

This is what I also said recently when addressing the opening of the judicial year of the European Court of Human Rights in Strasbourg, the seat of your Federation.

The ICC and the European Bars Federation share many values and aspirations. Every day, in our courtrooms, in the field, lawyers from Europe, alongside with their colleagues from all continents, contribute to the Court’s work by performing their profession to high standards.

International criminal justice is a long-term project, and we are in it together. Thank you for your support, and thank you for your attention.

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Séance académique des 25 ans de la Fédération des Barreaux d’Europe Barcelone – 18 février 2017

Discours du Bâtonnier Yves Oschinsky Président de la FBE

La Fédération des Barreaux d’Europe fête cette année ses 25 ans.

C’est une dame belle, jeune et en pleine maturité, expérimentée autant qu’ouverte aux innovations.

La Fédération est accueillante et amicale. Elle ouvre grand ses bras à tous les barreaux d’Europe et même au-delà, puisque la Commission de la Méditerranée accueille les représentants des rives Nord et Sud de la Méditerranée.

La présentation de la Fédération, sur son site Internet, nous dit ceci :

La Fédération des Barreaux d’Europe a été fondée à Barcelone le 23 mai 1992, succédant ainsi à la « Conférence des Grands Barreaux d’Europe ». Son siège social est situé à Strasbourg. L’adhésion à la FBE est ouverte à l’ensemble des barreaux nationaux et locaux appartenant aux Etats membres du Conseil de l’Europe.

Actuellement, la FBE compte 250 barreaux membres, représentant approximativement 800.000 avocats. La FBE se réunit deux fois par an dans une ville européenne. Ces rencontres représentent une occasion unique pour ses membres de débattre de problèmes communs et d’échanger des informations et leurs expériences. A une époque de mutation permanente, l’objectif est de trouver les meilleures solutions pour nos mandants ainsi que pour nos confrères.

Cette ancienne « Conférence des Grands Barreaux d’Europe » fut un club éphémère, ayan vécu de 1986 à 1991, lorsqu’une réunion tenue à Bruges en octobre 1991 s’est interrogée sur la définition d’un grand barreau et sur le sens à apporter à cette notion.

La conclusion de cette discussion imposa l’idée qu’aucune différenciation entre les barreaux ne pouvait se justifier et que tous les barreaux étaient égaux.

C’est bien là la vocation de la Fédération des Barreaux d’Europe qui, depuis 1992, considère à juste titre que tous ses membres sont grands, respectés et appréciés.

Il était important, aussi, que la référence géographique fût celle des Etats membres du Conseil de l’Europe, dont les fondations sont les droits de l’homme, la démocratie et l’Etat de droit.

Ce sont assurément les axes fondamentaux de la Fédération, inscrits dans les statuts en ces termes :

• défendre les principes fondamentaux définis par la Convention Européenne de Sauvegarde des Droits de l’Homme ;

• garantir aux citoyens et aux entreprises les services d’Avocats libres ;

• créer une organisation indépendante qui veille au respect des principes essentiels de la profession d’avocat en Europe ;

• faire reconnaître le rôle spécifique rempli par les Barreaux européens dans la défense de la liberté face aux autorités politiques, économiques et judiciaires.

Et puis, le lien avec le Conseil de l’Europe fait que, au sein de la FBE, il n’y a pas de Brexit.

Votre Fédération, mes chers Confrères, s’est penchée, depuis 25 ans, sur tous les débats importants touchant à notre profession, parmi lesquels : le secret professionnel, les honoraires, la spécialisation, l’autorégulation de la profession d’avocat, les structures d’exercice de la profession, le rôle des Ordres d’avocats, le blanchiment, les modes alternatifs de règlement des conflits, l’accès à la justice et l’aide légale, l’avocat et les médias sociaux, l’avocat virtuel.

Nous pouvons aussi être légitimement fiers des très nombreuses résolutions adoptées à l’occasion de nos congrès.

Je voudrais en épingler deux :

La Déclaration de Valencia (adoptée à Aix-en-Provence en 2010, sous la présidence de Michel Bénichou) :

Dans tous les pays, les membres de la profession d’avocat doivent observer les principes fondamentaux suivants :

a) un strict secret professionnel en application des normes nationales, y compris celles édictées par le barreau ;

b) l’interdiction d’agir pour un client quand les intérêts de ce client sont en conflit avéré avec ceux de l’avocat lui-même ou avec ceux d’autres clients ;

c) ces principes sont applicables à toutes les structures professionnelles d’avocats.

Tout était dit, en quelques mots, simples, clairs et fermes.

La Déclaration de Barcelone (adoptée à Barcelone il y a un an, le 19 février 2016, sous la présidence de mon excellent ami Nazario de Oleaga Paramo)

Nous avions été alertés par la vice-bâtonnière du barreau de Paris, Dominique Attias, sur les mesures d’exception et sur l’état d’urgence décidés par les autorités politiques françaises après les attentats de Paris de novembre 2015.

Sur ces questions, dans un contexte qui hélas demeure tristement actuel, nous avons affirmé avec force :

• Sans préjudice du risque réel de commission d’attentats terroristes dans toute l’Europe, la sécurité nationale ne saurait imposer sans limite des restrictions aux libertés individuelles ou collectives si difficilement acquises.

• La mise en danger des valeurs propres de nos sociétés démocratiques qui ont fondé la construction de l’Union européenne entraîne pour conséquence de faire triompher ceux qui imposent la terreur.

• Toute décision politique doit garantir les droits de la défense et des citoyens et la présomption d’innocence et omettre ces principes entraînera la destruction du ciment de la démocratie.

Mon histoire personnelle avec la Fédération est celle d’un coup de foudre lorsque je représentais le barreau de Bruxelles au congrès d’Aix-en-Provence sous la présidence de Michel Bénichou et, depuis lors, je n’ai jamais raté une réunion.

En 2016, Michel Bénichou présidait le CCBE et ce fut l’occasion de considérablement raffermir les liens entre nos deux organisations en vue d’unir nos forces au profit d’objectifs communs. Ensemble, la Fédération des Barreaux d’Europe et le Conseil des Barreaux Européens portent la voix de tous les avocats européens, à travers les délégations nationales et les barreaux.

La semaine prochaine, le 24 février, de nombreux barreaux signeront à Vienne, sous l’égide du CCBE, un protocole sur la reconnaissance mutuelle de la formation professionnelle continue transfrontalière des avocats, qui fait écho à une résolution sur le même thème prise il y a plusieurs années par la Fédération.

Je suis convaincu que tous les grands enjeux de la profession sont dorénavant universels et les relations entre les organisations internationales de barreaux et d’avocats sont cruciales. Dans cette optique, nous menons des contacts et des actions communes avec ces institutions.

Il y a quelques mois, il m’a été demandé de rédiger un article sur la Fédération dans 15 ans. Projetons-nous en 2032 :

La Fédération des Barreaux d’Europe est alors une jeune quadragénaire prospère et active, regroupant les presque deux millions d’avocats européens, avec l’affiliation massive des barreaux provenant de l’Europe orientale.

Le partenariat noué naguère avec le Conseil des Barreaux européens (CCBE) est particulièrement florissant et les deux organisations, qui ont conservé leurs spécificités, ont créé ensemble la Représentation commune de l’Europe des Barreaux auprès des institutions européennes, dont la légitimité est reconnue en qualité de porte-parole européen des justiciables et des avocats.

Cette Représentation commune a élaboré avec la Commission la directive créant le statut de l’avocat européen.

Ainsi, chaque avocat dispose d’une assurance professionnelle transfrontalière. La Représentation commune de l’Europe des Barreaux a œuvré à la mise sur pied du Code européen de déontologie de l‘avocat, harmonisant la déontologie et régissant le statut de tous les avocats européens et les relations entre les avocats au sein d’un pays comme dans les relations transfrontalières.

L’anniversaire des 40 ans de la Fédération est consacré par le Congrès Mondial de la FBE, portant sur « Les barreaux, les avocats, la justice et les justiciables dans le monde en 2050 » auquel toutes les grandes organisations internationales de barreaux et d’avocats prennent part, telles le Conseil des Barreaux européens (CCBE), l’Union Internationale des Avocats (UIA), le barreau américain (ABA), l’International Bar Association (IBA), la Conférence Internationale des Barreaux de tradition juridique commune (CIB), les grands barreaux d’Asie et les organisations groupant les barreaux africains.

Mes chers Amis, ce rêve doit être notre objectif !

Mais revenons à notre époque : nous fêterons notre anniversaire de 25 ans, après Barcelone, à Marrakech où nous tiendrons les Assises de la Méditerranée du 9 au 11 mars sur le thème de la migration; notre Commission des Barreaux de l’Est réunira à Dolj en Roumanie, du 4 au 6 mai, des barreaux de cette partie de l’Europe dans le cadre d’un colloque sur l’indépendance des barreaux.

Du 1er au 3 juin, nous achèverons le cycle de nos dialogues avec les cours internationales installées en Europe. Après Strasbourg et Luxembourg, notre congrès aura lieu à La Haye, dans l’enceinte de la Cour Pénale Internationale, et je salue la présence de sa Présidente.

Enfin, notre congrès intermédiaire sera organisé à Londres, sous la présidence de Sara Chandler, du 9 au 11 novembre 2017, sur le thème « Le rôle de l’avocat dans la protection de la planète ».

Je voudrais terminer en adressant mes remerciements et mon amitié au barreau de Barcelone, avec lequel la Fédération vit une relation forte depuis 25 ans, puisque c’est à Barcelone que la FBE est née, puisque son premier président a été notre ami, le Bâtonnier Eugenio Gay Montalvo, qui a été justement honoré ce matin, puisque La Fédération est la co-organisatrice des Trobades de Barcelona – Mémorial Jacques Henry, puisque le secrétariat de la Présidence est à Barcelone, sous la direction compétente de Marta Cuadrada, depuis 25 ans.

Alors, Vive Barcelone, Vive la Fédération et bon anniversaire.

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Paraules Aniversari FBE

Oriol Rusca i Nadal

Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona

Señora Presidenta del Tribunal Penal Internacional

Señor presidente del FBE

Señores decanos y ex-decanos

Queridos compañeros y compañeras

Amigos y amigas

Es un honor, en el marco de la fiesta anual de Sant Raimon de Penyafort, patrono de los abogados catalanes, conmemorar el 25 aniversario de la Federación de Colegios de Abogados de Europa, la Federation des Barreaux d’Europe.

Hace 25 años esta casa, el Colegio de la Abogacía de Barcelona, acogió el acto de constitución de esta importante herramienta de cooperación, de trabajo en común. Nos llena de orgullo y evidencia una sencilla verdad: sabemos que los abogados debemos permanecer unidos.

La Federación fue posible gracias al trabajo previo de muchos decanos de Europa, interesados en el futuro de nuestra profesión, apostando, con gran visión, por ampliar la colaboración supranacional, Es justo, en este sentido, destacar el papel que jugaron tres antecesores míos en el decanato: Antoni Plasencia, Josep Mª Antrás y Eugeni Gay, este último un gran impulsor de la Federacion y primer presidente.

La FBE se constituyó el 23 de mayo de 1992, bajo la Presidencia de Honor del Rey Juan Carlos, suscrita por 30 Colegios de Abogados pertenecientes a la Conférence des Grands Barreaux d´Europe que se transformaba en una Federación de Colegios unidos bajo los ideales y valores que inspiraron la constitución del Consejo de Europa.

Tener la sede en Estrasburgo tiene una alta significación, pero hoy vemos con preocupación como muchos de los valores de Europa, por desgracia, parecen olvidados o seriamente afectados.

La Federación surgió como una necesidad de coordinación internacional de los abogados de Europa en tiempos en que la globalización se asomaba tímidamente. Hoy es una exigencia inapelable.

Aquellos 30 colegios de abogados iniciales se han transformado en 225 de 20 países, representando aproximadamente a 800.000 profesionales. Los ideales de una profesión siempre digna, libre e independiente siguen vigentes, como los esfuerzos para que la abogacía europea tenga voz propia, sea más fuerte.

Pero es justo reconocer que hoy los abogados tenemos grandes retos que afectan a nuestra tarea específica y a la propia concepción de la profesión como pieza fundamental del Estado de Derecho.

Pienso, como lo piensan ustedes, sin duda, en la protección global de los derechos humanos, la protección específica de los refugiados y migrantes, la situación de la infancia, las persones que en toda Europa se han visto afectadas por una crisis de proporciones inimaginables y que buscan amparo en la justicia.

Esas crisis, los retos abiertos en diversos frentes, la falta de respeto a los derechos humanos nos interpelan como abogados de la vieja Europa, sumida en demasiadas crisis.

Vivimos además una época de transformación, de cambios permanentes y la Federación puede y debe jugar un gran papel para ayudar a desarrollar nuestra función profesional en las mejores condiciones.

Hemos de plantearnos el futuro.

Lo dije ayer en la sesión solemne de nuestro colegio: tiene sentido que abogados y abogadas de diferentes países nos reunamos en Barcelona para intercambiar experiencias, ampliar horizontes y relaciones. Porque nos movemos en el marco de una sociedad global sometida a constantes cambios tecnológicos, científicos. Y por lo tanto sociales y económicos.

Tiene sentido que nos planteemos un futuro que ya es presente, lleno de incógnitas, esperanzas y desafíos.

Los abogados de Europa, de todo el mundo me atrevo a decir, debemos enfrentarnos a la realidad de un universo cambiante en el que se probablemente se piensa en sustituir el consejo, la mediación, el acompañamiento y la empatía por la valoración técnica efectuada por un programa informático.

La nueva revolución tecnológica, con el gran telón de fondo de la inteligencia artificial, está entre nosotros.

Pero este no es el único desafío: debemos afrontar también una corriente de fondo que fomenta el individualismo, el trabajo solitario, que no valora los esfuerzos por la cooperación, y que además quiere reducir y minimizar el papel de los colegios de abogados porque son contrapunto y respuesta a egoísmos políticos y económicos muy poderosos.

Ustedes saben que el Colegio de la Abogacía de Barcelona ha tenido y tiene un activo papel en la Federación de Colegios de Abogados de Europa. Cuando se fundó y ahora.

Queremos renovar este compromiso de cara al futuro. Porque ustedes saben tanto como yo que nuestra gran fuerza es la unidad, la defensa de la razón, del derecho y de las libertades fundamentales de la persona en una Europa de la que queremos sentirnos orgullosos.

Muchas gracias