Carta de la Presidenta

23.03.2020

Queridos Decanos, queridos miembros de las Juntas de Gobierno de vuestros colegios, en definitivos queridos colegas:

En mi calidad de Presidenta de la FBE,  quisiera  acercarme a vosotros, líderes de los colegios de abogados de toda la Unión Europea y de aquellos Colegios  de abogados asociados a la FBE, que están viviendo esta pandemia prestando unos servicios imprescindibles a la sociedad; el derecho de defensa no tiene tregua, no descansa con la pandemia, no puede irse a casa y dejar al mundo olvidado.

Así como los  profesionales  sanitarios se desviven estos días cuidando nuestros cuerpos,  tratando de luchar en condiciones muy difíciles ,sin el equipamiento necesario  frente a una situación que desborda todas las  previsiones , nosotros, la abogacía, como también hemos hecho en otras situaciones de crisis,  debemos   defender el espíritu del Estado de Derecho, salvaguardando en todo momento  el  derecho de defensa.

Situaciones como la que estamos viviendo, ponen en fuerte  tensión los derechos individuales frente  a los derechos colectivos, tratando de justificar que los segundos  deben primar sobre los primeros. No seré yo quien ponga en cuestión este principio, puesto que es obligación de los Estados velar sobre la seguridad, la  salud y el bienestar  de sus ciudadanos, imponiendo si es el caso, medidas restrictivas de obligado cumplimiento frente a situaciones tan graves como esta Pandemia. Pero a nadie se le escapa que puede existir el riesgo  que se vulneren  determinados derechos individuales, que nosotros, abogados y abogadas, debemos defender cuidar y sostener . El adecuado equilibrio entre ambos es lo que fortalecerá nuestra  democracia.    

Desde el estricto cumplimiento del confinamiento en mi propia casa, soy consciente que la abogacía debe ayudar desde sus instituciones a mantener el estado de derecho allá donde se vea vulnerado y apoyar a los compañeros y compañeras que desde el servicio de asistencia jurídica gratuita y turno de oficio, desempeñan este papel fundamental de salvaguarda de los derechos individuales.

Se han restringido las visitas en establecimientos penitenciarios; la libertad ambulatoria está sujeta a fuerza mayor, los padres separados se ven en dificultades para compaginar su derecho-deber de custodia de los hijos- ; las empresas y establecimientos han cerrado y esperemos que los suministros sigan llegando a nuestras ciudades. Pero mientras tanto, hemos de seguir ejerciendo nuestra profesión y en especial, los cargos institucionales de la abogacía deberá organizar y ayudar para que el derecho de defensa siga en activo.

Los Tribunales y Juzgados en España están cerrados, salvo causas concretas urgentes. El colapso judicial que se prevé una vez se levanten las actuales medidas, hará difícil el ejercicio de nuestra profesión. Sin embargo, como abogacía europea, debemos dar ejemplo que creemos en la lucha conjunta por los derechos de las personas y afrontar las dificultades que vendrán.

El miedo nunca ha sido buen consejero, y frente a una enfermedad tan desconocida  como el Coronavirus  no hay tampoco fórmulas matemáticas exactas. Debemos sin duda seguir las instrucciones sanitarias y políticas, pero no podemos permitir que el miedo nos paralice. Por ello  animo a todos los dirigentes de los Colegios miembros, a transmitir seguridad a los colegiados; a transmitir confianza en el futuro y a exigir el respeto al estado de derecho, sean cuales sean las circunstancias alarmistas o reales en las que nos encontremos en la actualidad. 

Porque creemos en una Europa unida y fuerte, debemos instar a los gobernantes europeos a tomar las riendas de esta situación; vemos con angustia que están delegando en los Estados las actuaciones frente al coronavirus, adoptando cada país decisiones diferentes. Reclamamos por tanto, acciones comunes a todos los estados, desde el corazón de nuestra Europa. Los abogados europeos debemos ofrecer nuestro ejemplo a través de las instituciones que nos unen, como la FB y coordinar nuestras acciones en los temas que se puedan.

No estamos aislados, conectados  on line las 24 horas,  seguimos trabajando para mejorar y ayudar en lo posible en esta situación tan complicada. Pasará, sin duda , aunque no sabemos los efectos reales que llegara a tener.

Si de algo estoy convencida es que en el mes de Julio en Paris, podremos  encontrarnos, abrazarnos y transmitirnos la información de estos tiempos que serán ya lejanos y podremos encarar el futuro de nuestra justicia y nuestra profesión desde una perspectiva jamás imaginada: un enemigo común de dimensiones microscópicas que ha paralizado la vida que creíamos tener y que, con seguridad, tambien cambiará nuestras relaciones sociales y económicas.

Ofrecemos nuestros canales de comunicación para que podáis analizar la situación en cada uno de los países y contactar con los Presidentes de otros Colegios para una mejor información.

Estos días nadie debe sentirse solo ,estamos junto a vosotros no solo  para transmitir todo aquello que consideréis r conveniente sino aunque sea de forma virtual prestando todo el apoyo, desde la presidencia de la FBE para todo aquello que se precise, como siempre hemos hecho.

Un saludo

 

Silvia Giménez-Salinas

Presidenta de la Federación de Colegios de Abogados de Europa